HISTORIA DE LOS MOROS VIEJOS DE PETRER
La inexistente documentación sobre el nacimiento de las Fiestas de Moros y Cristianos en Petrer hace que no sepamos cuando apareció nuestra comparsa ya que en sus inicios sólo existía una comparsa en el bando moro : la nuestra.
El documento más antiguo del que se tiene constancia es uno de 1874 en el que se constata que sólo existían dos Comparsas: los Moros, después llamados Moros Viejos y que no han dejado de desfilar desde entonces, y los Vizcaínos, que desparecieron temporalmente entre 1930 y 1958.
Ya en ese documento se habla de los cargos de Capitán y Alférez, que debían hacerse cargo de los gastos de música.
En la comparsa de Moros fue donde, en 1905, nació la figura de Abanderada. Ramona García (La Tía Ramona) (1887-1970) fue la primera mujer que ostentó este cargo creando uno de los emblemas mas característicos de nuestra fiesta.
En el año 2005 se celebró el Centenario de dicho evento mediante un multitudinario desfile de todas las abanderadas de las diez comparsas que lo han sido durante estos 100 años.
En 1927 se fundó la Comparsa de los Turcos al escindirse un grupo de los Moros Viejos por una disputa respecto a la Capitanía de 1928. En 1929 ambas Comparsas se reunificaron una vez apaciguadas las aguas y volvieron a desfilar unificadas en 1930.
En el año 1949 Eliseo Payá Andréu (El Tío Eliseo), tras una disputa con el Presidente José Mª Román Maestre, junto con otros festeros deciden fundar una segunda comparsa en el bando moro ya que entonces en el bando cristiano ya existían cuatro comparsas (Tercio de Flandes, Estudiantes, Marinos y Labradores).
En el año 1951 con la aparición de la comparsa Moros Marroquíes (que pasaron a llamarse Moros Nuevos en 1982) la nuestra pasó a llamarse Árabes Damasquinos hasta el 6 de diciembre de 1974 en que se recuperó el nombre de Moros Viejos que era el nombre popular con el que se conocía a nuestra comparsa.
En la actualidad el Bando Moro está formado por cinco comparsas: Moros Viejos, Moros Nuevos, Berberiscos, Beduinos y Fronterizos. En el Bando Cristiano desfilan los Tercios de Flandes, Estudiantes, Marinos, Labradores y Vizcaínos. A su vez cada comparsa se divide en Filás (masculinas y femeninas pero no mixtas como en otras poblaciones), grupo de entre 10 y 20 festeros que desfilan juntos y comparten “cuartelillo”.
Porque el cuartelillo es una de los puntos clave de nuestra fiesta: además de la sede social que tiene cada comparsa, el cuartelillo es el punto de reunión y vida entre acto festero y acto festero de los miembros de la Filá.
Y da lo mismo que el cuartelillo sea un garaje alquilado o que sea una casa reformada y convertida en auténtico palacete (que algunos lo son), lo importante es que es un lugar para convivir y compartir con los demás.
Cada comparsa se distingue de las demás por el traje oficial, conocido popularmente como “traje de guerrilla”. El de nuestra Comparsa es inconfundible con sus bombachos verdes y su fez roja con borla negra.
En casi todos los actos oficiales cada Bando va encabezado por su Embajador, encarnado todos los años por el mismo festero.
Pero cada comparsa va representada en todos los actos por su CAPITANÍA, constituida por tres festeros: EL CAPITÁN, LA ABANDERADA y LA RODELA (personaje infantil femenino de entre 3 y 6 años de edad).
Las Capitanías son lo más emblemático de nuestras Fiestas y siempre ocupan un lugar privilegiado, tanto las del año en curso como las del año anterior, pues cada año tienen el honor de ostentar dichos cargos diferentes festeros, habitualmente miembros de la misma familia o con estrechos lazos de amistad.


